Cuando hicimos la entrevista, mi asesor notó que no hacía mucha actividad física, y que podía ser un poco sedentario inclusive. Entonces, para las 4 semanas tenía que cambiar estos hábitos y convertirme en una persona un poco más activa, y me dio la tarea de salir a caminar aunque sea dos veces por semana.
La primera semana, solamente caminé una vez, porque pensé que las semanas empezaban a contar desde el lunes próximo al que nos dieron la actividad, y no fue así. Durante la segunda y la tercera semana, cumplí con mi tarea, saliendo a caminar por la costanera los días lunes y martes. Pero durante la cuarta semana, el lunes empecé con clases de teclado, y el martes le pregunté a un compañero si quería acompañarme, pero a último momento me dijo que no podía, entonces me dio pereza y no salí.
Como conclusión puedo decir que esta actividad me ayudó bastante, porque me di cuenta que me gusta salir a caminar porque me siento bien conmigo mismo, y que lo voy a seguir haciendo. Con respecto al desarrollo personal, está bueno y se puede lograr, pero hay que ponerle muchas ganas y voluntad. De otra forma, solamente queda en promesas de palabra ("mañana salgo sí o sí") que en realidad nunca se cumplen. Solamente con mucha disposición se puede lograr lo propuesto.